Una clienta se acerca a Leyva Joyas para tasar varias piezas de oro que le fueron devueltas por un ex pareja, a quien considera que la "cagó" y a quien le sacó las joyas como forma de indemnización.
Entre las piezas, se encontraba un prendedor de la década de 1920, que según el tasador, tiene valor por su antigüedad y por ser una joya de la época dorada. También se evaluaron otras piezas de oro, incluyendo la carcasa de un reloj hecho a medida.
La clienta se mostró sorprendida y satisfecha con la tasación total de 5.300.000 pesos, y optó por recibir el pago en dólares, lo cual fue facilitado por la joyería.