Se generó una polémica a raíz de declaraciones de Samuel Jackson, quien pidió a las personas afrodescendientes no apoyar a Argentina en el Mundial, tildando al país de racista.
Ante esto, se defendió la historia de Argentina, destacando que ha recibido inmigrantes de todo el mundo y que la esclavitud fue abolida en 1853. Se mencionó a figuras como Maradona y Messi como embajadores del país.
Se enfatizó la mezcla de razas y culturas como una característica distintiva de Argentina, y se cuestionó la validez de las acusaciones de racismo provenientes de países con historiales de discriminación más graves.