Marina Calabró aclara la situación sobre el supuesto robo de títulos entre Mauro Zeta y Rolando Barbano, restándole importancia y calificándolo de "elucubración" humorística.
Asegura que no existen internas graves entre los periodistas de policiales, destacando la buena relación y respeto mutuo, incluso mencionando anécdotas de amistad y colaboración. Pone de relieve la influencia de Canaletti como mentor de Barbano y la ausencia de conflictos significativos en el rubro.