Se critica duramente la actitud de Wanda Nara hacia los periodistas, acusándola de querer silenciarlos y de no bancarse las críticas.
"Cuando no hablan bien de vos, también es parte de esto", se le dice a Wanda, argumentando que ser una figura pública implica estar expuesta a todo tipo de comentarios. Se cuestiona su actitud de "matar periodistas" y se califica su comportamiento como un "mamarracho", no de diva.
Se le recuerda a Wanda que la prensa la "inventó" y que ella misma se benefició de esa exposición. Se le exige que "se banque la pelusa" y que acepte las críticas como parte de su rol.
Se menciona que, si bien ella quiere ser una diva, debe asumir las consecuencias de sus acciones y no pretender controlar la narrativa mediática.