Pakistán advirtió que usará la fuerza militar para proteger sus barcos e intereses marítimos en el Mar Rojo ante cualquier agresión.
El Ministerio de Exteriores pakistaní calificó de inaceptables las amenazas contra el transporte comercial y la escalada en la región, afirmando que cualquier acto hostil será considerado una grave amenaza a su seguridad nacional.
Pakistán también expresó preocupación por los intentos de arrastrar a Arabia Saudita al conflicto, mencionando los estrechos vínculos históricos y un acuerdo estratégico de defensa mutua entre ambos países.