La instalación nuclear subterránea "Montaña del Pico", ubicada a 1.5 km de la planta de enriquecimiento de uranio de Natanz, es el nuevo objetivo de Donald Trump. Se cree que este búnker, a unos 100 metros bajo tierra, podría estar fuera del alcance de las bombas antibúnker más potentes de EE. UU.
Natanz ya había sufrido daños en bombardeos anteriores. La "Montaña del Pico" albergaría infraestructura vinculada al programa nuclear iraní, incluyendo uranio que podría seguir siendo enriquecido.
Un ataque a esta instalación significaría una escalada del conflicto bélico, según Irán, que respondería con más ataques.