Se especula sobre la ausencia de Messi en los festejos y su posible reencuentro familiar.
Se considera lógico que Messi desee estar con su familia tras 50 días de ausencia, y se sugiere que la discreción se debe a la necesidad de un "momento íntimo de reencuentro" sin la presión mediática.
Se plantea la hipótesis de que hay un mensaje detrás de su decisión de no unirse a los festejos públicos, posiblemente para evitar que otros se apropien de la celebración.