En Kampala, Uganda, jóvenes madres están innovando al transformar el polvo de carbón vegetal en briquetas de biocombustible. Este proceso crea un combustible para cocinar más económico y ayuda a combatir la deforestación.
Voluntarios de la ONG Set Hair Free mezclaron carbón en polvo con arcilla y agua, moldeando la mezcla en briquetas que luego secan al sol. Esta iniciativa es crucial en un país donde más del 90% de los hogares dependen de la leña para cocinar, lo que genera deforestación y contaminación del aire.
Las briquetas de biocombustible ofrecen una solución sostenible que reduce no solo la deforestación y la contaminación exterior, sino también la interior, protegiendo la salud de las familias.