Se informa que en Mana llovió el equivalente a dos veces el promedio anual, una cantidad de agua que ningún país o lugar podría resistir, especialmente aquellos no acostumbrados a tales caudales.
Se menciona que estas lluvias provienen del norte de Chile, una zona caracterizada por su clima desértico, donde normalmente precipitan entre 150 y 200 milímetros.
La zona de Atacama se ve afectada por este fenómeno, que apenas muestra su primera cara y se considera una locura pensarlo.