El norte de Chile, incluyendo el desierto de Atacama, ha sido azotado por lluvias torrenciales y un temporal devastador, provocando una catástrofe sin precedentes en la zona.
Se informa que en tan solo una hora cayó el equivalente a un año de precipitaciones, lo que ha dejado a 100.000 personas evacuadas, 10 muertos y miles de aislados.
El presidente Boric ha declarado estado de catástrofe en las regiones afectadas, mientras las imágenes muestran la magnitud de la devastación en una de las zonas más áridas del mundo.