Cristian Maceda compartió una anécdota sobre la creación de dos estatuas de Keith Richards y Mick Jagger para un bar que intentó abrir en Villa Devoto. Las estatuas, hechas a medida y con detalles de vestimenta de un recital de la banda, fueron encargadas a artistas que capturaron la esencia de los músicos.
Detalló que la estatua de Keith Richards quedó "perfecta", mientras que la de Mick Jagger tuvo algunas diferencias, asemejándose más a Pablito Ruiz y siendo un poco más "gordito". La inauguración del bar se vio interrumpida por un corte de luz justo cuando se iba a descubrir la estatua de Jagger, generando un momento "dramático" y a la vez cómico.