En San Sebastián, España, un grupo de argentinos se congrega para vivir la previa de la final del Mundial, mostrando su apoyo a la Selección.
A pesar de las diferencias de clubes (River, Boca), todos se unen bajo la camiseta de la selección. Pablo, uno de los organizadores, saluda a toda la Argentina y describe el ambiente festivo que se vive en el lugar.
Se menciona que el lugar se llenará de gente y explota, siendo la previa de la concentración para llevar adelante la fe en este punto de España. Se habla de pantallas para ver el partido y se compara el lugar con el Obelisco de Buenos Aires.