El programa "Es muy temprano" evocó la nostalgia de los juegos infantiles en la calle y la paciencia de los conductores de antaño.
Se recordó cómo los niños jugaban a la paleta y al tenis improvisado con sogas entre árboles, interrumpiendo sus actividades solo cuando un auto se acercaba. Los conductores de esa época, a diferencia de los actuales, esperaban pacientemente a que los niños despejaran la vía, un contraste marcado con la actualidad donde la solidaridad parece haber disminuido.