Se investiga la figura de Diego Lucero, vinculado a sociedades creadas recientemente y a la mansión de Pilar atribuida a Pablo Tobillino. Una de estas sociedades, Real Central SRL, tuvo como socios a Lucero y a Luciano Nicolás Pantano, y luego las acciones de Lucero pasaron a Ana Lucía Conte, madre de Pantano.
La mansión de Pilar y autos de colección, valuados en millones, estarían vinculados a Tobillino y a esta estructura societaria. Se cuestiona la inacción de la justicia argentina ante las pruebas publicadas por diversos periodistas.
Se hace referencia a un "pendrive" y a conversaciones de Juan Pablo Vico, mano derecha de Tobillino, sugiriendo que Lucero podría ser una figura clave o un testaferro en las operaciones investigadas por la justicia estadounidense.