Se argumenta que Argentina ha sido históricamente un país receptor de inmigrantes de diversas partes del mundo, ofreciendo oportunidades para ejercer trabajos y construir una vida. Se menciona la Ley de Libertad de Vientres de 1813 y la abolición de la esclavitud en 1853 como pruebas de un pasado menos racista.
Se hace referencia a figuras históricas como el Sargento Cabral y María Remedio del Valle, ambos de origen afrodescendiente, como parte integral de la historia argentina. Se cuestiona la idea de que la Argentina actual sea la misma que la de esos tiempos, sugiriendo que la percepción ha cambiado.
Se plantea la dicotomía entre la historia de Argentina y el trato actual a las personas afrodescendientes, invitando a reflexionar sobre cuál narrativa se elige criticar. Se enfatiza la importancia de no generalizar a todo un país por las acciones de unos pocos individuos.