Un comunicador angoleño radicado en Argentina, Ari Balanga, relata haber recibido mensajes de personas del exterior cuestionando su experiencia en el país, motivados por la viralización de acusaciones de racismo.
Balanga defiende su vivencia en Argentina, destacando que es un país abierto y que él, como creador de contenido de entretenimiento y humor, no se siente aislado ni limitado por falta de oportunidades.
Critica la generalización y la hipocresía de quienes señalan a Argentina como racista sin conocerla, y argumenta que las oportunidades existen si se buscan y demuestran intenciones.