Un análisis de la conversación en redes sociales sobre Argentina y el Mundial reveló una potenciación de narrativas negativas. La consultora Ad-Hoc identificó cuatro ítems principales en estas conversaciones.
En primer lugar, se destaca la definición del país como racista, una percepción que contrasta con la experiencia de inmigrantes y extranjeros. En segundo lugar, se señala la relación de Argentina con Israel, asociada al apoyo de Netanyahu y a la postura del presidente Javier Milei respecto al antisemitismo y la defensa de Israel.
En tercer lugar, apareció la idea de un "Mundial amañado" y, en cuarto lugar, una "campaña anti-Argentina". Estos puntos fueron centrales en las discusiones online vinculadas al evento deportivo.