Un ciudadano extranjero expresa su profundo afecto por Argentina, describiendo la energía del país como única y atrapante. Decide quedarse en Argentina porque se siente un argentino más, habiendo iniciado el proceso para obtener la ciudadanía.
Destaca que tiene a sus hijos en Argentina, una nena de 8 años en Rosario y un nene que pronto cumplirá 2 años, lo que hace imposible su partida. Se ha incorporado a la sociedad argentina de tal manera que siente una conexión mutua, compartiendo su cultura y socializando con la argentina.
Como artista y bailarín, transmite su cultura en Argentina, no solo en Buenos Aires sino en todo el país, mencionando amigos en Córdoba y Mendoza. Se especializa en ritmos cubanos y salsa, y relata que al llegar a Argentina, lo primero que recibe es un abrazo.