Se profundiza la denuncia sobre la extracción de 55.000 barriles diarios de petróleo de Malvinas por parte de una empresa israelí con conexiones británicas y norteamericanas, con la anuencia del gobierno de Javier Milei. Se cuestiona la falta de reclamo argentino ante esta situación.
Se destaca la incomodidad del gobierno ante esta operación, especialmente considerando el reciente viaje de Martín Menem a Israel. Se señala que el gobierno debería estar gestionando para frenar este proyecto, que representa una pérdida significativa de recursos naturales y soberanía para Argentina.