Se aborda la cuestión del clasismo en Argentina, donde la apariencia y la vestimenta no están necesariamente ligadas al color de piel.
Se menciona a Erika Edwards, profesora de la Universidad de Texas, quien investiga la ausencia de jugadores negros en la selección argentina, vinculando el tema con el clasismo y las percepciones sobre la identidad racial en el país.
Se critica la acusación de racismo hacia Argentina, comparándola con otros países y señalando un posible trasfondo político en las críticas, especialmente en el contexto del alineamiento geopolítico del presidente Milei con Estados Unidos e Israel.