Cuba enfrenta una crisis demográfica marcada por la emigración y una baja tasa de natalidad. El año pasado se registró un importante éxodo de ciudadanos que buscan alternativas fuera del territorio nacional, sumado a una población de tercera edad en crecimiento.
La crisis energética y los apagones agudizan la situación, generando un saldo demográfico negativo. Millones de cubanos residen en el exterior, constituyendo uno de los mayores movimientos migratorios actuales.