Cuba se vio obligada a suspender su tradicional festival internacional de puros debido a la grave crisis energética que atraviesa la isla.
La organización señaló que las condiciones actuales impiden garantizar los estándares de calidad y logística del evento, uno de los más importantes dedicados a los puros en el mundo.
La suspensión se suma a los persistentes apagones y dificultades energéticas que afectan la vida cotidiana en Cuba, privando a la isla de uno de sus eventos más distintivos.