Se critica duramente la actuación de la Fiscalía en el caso de la desaparición de Edgardo, acusándola de ineficiencia y posible discriminación por no priorizar la investigación.
Se cuestiona que la Fiscalía no haya recabado testimonios ni pruebas de manera exhaustiva, sugiriendo que si la víctima fuera un empresario, la investigación avanzaría con mayor celeridad.
Luis, en su declaración, se muestra frustrado por la falta de acción judicial y la aparente desidia en el caso.