Se critica la forma en que Adrián Ravier inició su tuit con "siendo un país bananero", considerándola una frase desafortunada y un error básico de comunicación. Se argumenta que el uso del gerundio genera ruido y que, como vocero presidencial, debería ser más cuidadoso con sus expresiones.
Se califica la comunicación del tuit como una "catástrofe comunicacional", especialmente por la forma en que se introduce el tema, lo que opaca cualquier aclaración posterior sobre la recuperación de las Malvinas.