Se critica duramente el tuit del vocero presidencial, Manuel Adorni, calificando al país como "bananero". Se argumenta que un funcionario público no debería usar este tipo de calificativos para referirse a su propia nación, especialmente después de dos años y medio de gestión.
La expresión "país bananero" se asocia históricamente con la explotación de recursos por parte de compañías extranjeras y la influencia en las leyes locales. Se sugiere que conceptos como el RIGI y la inviolabilidad de la propiedad privada podrían asemejarse más a esa descripción que la realidad actual de Argentina.
Se cuestiona la falta de comunicación y cintura política del gobierno, que parece desconocer o ignorar el contexto histórico y social al tomar ciertas decisiones o emitir declaraciones públicas. Se menciona que incluso funcionarios con buena relación con el fútbol no habrían sido consultados.