Chile ha declarado estado de catástrofe y emergencia debido a un temporal sin precedentes que ha causado inundaciones masivas, dejando un saldo de 10 fallecidos, 4 desaparecidos y más de 100.000 personas aisladas.
Las intensas precipitaciones y el desborde de ríos han anegado zonas pobladas, parques de diversiones y rutas, afectando gravemente la infraestructura y la vida cotidiana de los habitantes.
El gobierno ha desplegado al ejército y equipos de rescate para realizar operativos aéreos y terrestres en las zonas más afectadas, mientras miles de damnificados continúan incomunicados por la caída de cables y la falta de comunicación.