Se cuestiona la lógica detrás de la activación del celular en Misiones si la persona se ahogó en el Paraná, y se sugiere que esto requiere una investigación.
Se plantea la posibilidad de que el celular haya llegado hasta Misiones a través del río, pero se considera improbable. Se reitera la pregunta sobre por qué el celular sigue activo si se hundió con la persona.
Se cuestiona la falta de llamado inmediato a Prefectura o Gendarmería por parte de Luis, y se insiste en la responsabilidad del timonel y de quienes subieron a la embarcación.