Un segmento del programa analiza la reacción internacional ante el orgullo nacional argentino demostrado durante y después del Mundial de Qatar. Se destaca que esta muestra de unidad y fervor es única en el mundo y que genera malestar en Estados Unidos y Europa, donde se cree que se debe pedir perdón por los actos de los países.
Se contrapone esta visión con la necesidad de pedir disculpas por actos de violencia ocurridos al final de un partido, señalando que la selección argentina se construyó sobre valores y que el entrenador Scaloni fue el primero en distanciarse de los incidentes.
El análisis también aborda la percepción de que las críticas hacia Argentina son una forma de envidia y que la difusión de mensajes negativos se potencia a través de redes sociales, creando una moda de "barriar al país".