Se conmemoran 15 años de la muerte de Amy Winehouse, quien falleció a los 27 años. La industria musical británica busca sucesoras para la artista, pero se destaca que su principal legado fue abrir camino a nuevas cantautoras, permitiéndoles mayor libertad para desarrollar estilos propios.
Artistas como Adele y Siena Espiro reconocen la influencia de Winehouse, aunque han forjado identidades musicales distintas. Winehouse es recordada por su fusión de soul, jazz y pop con una fuerte impronta personal.
Las artistas posteriores incorporaron estas influencias para crear propuestas originales, alejándose de la idea de ser simples imitadoras.