La casa de Gran Hermano recibió nuevas visitas que ingresaron con la particularidad de tener poder de nominación. Los jugadores originales debían permanecer de pie mientras las visitas se sentaban, en un recibimiento cargado de expectativa.
La producción del programa anunció que estas visitas, parte de la historia de la competencia, tendrían la capacidad de nominar a los jugadores existentes. Se les advirtió sobre la importancia de no romper el aislamiento y se les comunicó que su permanencia en la casa sería gradual, a decisión de Big Brother.
Además, se anticipó una fiesta de bienvenida con tragos para los participantes y se les recordó a las visitas la importancia de ser observadas y tener cuidado con lo que dicen o hacen. La dinámica busca generar nuevas tensiones y estrategias dentro de la casa más famosa del país.