El cambio climático y el fenómeno de El Niño intensifican los desastres naturales a nivel global. Las Naciones Unidas advierten sobre el impacto de estos eventos, que se manifiestan con lluvias torrenciales e inundaciones, tal como ocurrió recientemente en Chile.
El gobierno argentino ya ha tomado nota de las posibles consecuencias climáticas, ante la previsión de fuertes precipitaciones entre agosto y enero. La situación en Chile, donde se reportaron miles de viviendas destruidas, evidencia la necesidad de preparación ante estos fenómenos cada vez más extremos.