El presidente Trump expresó su disposición a hablar con Hezbollah, indicando que hablaría con "todo el mundo". El periodista José Díaz Briceño, desde Washington, explicó que el debilitamiento de Hezbollah es clave para las ambiciones de Trump en Medio Oriente.
Se mencionan dos posibles políticas: el entrenamiento de fuerzas libanesas por parte de israelíes y estadounidenses, aunque se advierte sobre la dificultad de examinar a estas fuerzas; y la interrupción del abastecimiento de Hezbollah, medida que genera suspicacias en Líbano.
Trump también mostró apertura a que el líder sirio juegue un rol contra Hezbollah, elogiando su trabajo en Siria. La situación se da en el contexto de las crecientes tensiones en el Estrecho de Ormuz entre Irán y Estados Unidos.