Los trabajadores de aplicaciones de delivery, tanto de motos como de bicicletas, se encuentran cada vez más endeudados. La preocupación surge porque, según datos del Banco Central y de las propias aplicaciones, la deuda promedio de estos trabajadores supera los 900 mil pesos.
Esta situación se agrava debido a que las aplicaciones, que no reconocen una relación de dependencia laboral, ofrecen préstamos a sus "asociados" para la compra o refacción de vehículos. Los trabajadores recurren a estas opciones ante la falta de acceso al mercado crediticio formal.