Una potente tormenta de arena azotó la ciudad de Antofagasta, en el norte de Chile, provocando una drástica reducción de la visibilidad y cubriendo las calles de polvo. Se registraron ráfagas de viento de hasta 50 kilómetros por hora, con advertencias de que podrían alcanzar los 100 km/h en zonas montañosas.
La Dirección Meteorológica de Chile y el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres mantuvieron alertas preventivas, mientras las autoridades locales monitoreaban la situación. El sistema frontal también afectó a las regiones de Arica, Iquique y Tarapacá.