Se aborda la selectividad alimentaria en personas con TEA, como Lorna, explicando que no se trata de un capricho sino de una respuesta a texturas, colores u olores que pueden resultarles desagradables o incluso causarles malestar.
Se mencionan alimentos específicos que suelen rechazar, como vegetales verdes, berenjenas, coliflor o quesos blancos, debido a estas sensibilidades. Se aclara que la aversión puede manifestarse en la vista, el tacto o el gusto.