Se reitera el repudio a las acciones de Wanda Nara, calificándolas de "repudiable" y criticando la tendencia a festejar la ignorancia y estupidez en algunos personajes mediáticos. Se expresa tristeza por la situación de Pochi y se apela a la empatía.
Se considera que la vida de Wanda Nara no genera interés y que sus escándalos pasados tampoco. Se enfatiza que la gente cree lo que quiere creer, incluso ante pruebas en contra.