La fuerte disputa entre Wanda Nara y Gustavo Méndez escala a niveles extremos, con acusaciones graves y un enfrentamiento que parece no tener fin. Se compara la situación con un intercambio de "piedras" y "ladrillos", donde Wanda Nara parece tener la delantera mediática.
Se cuestiona cómo ambos pueden soportar tanta barbaridad y seguir adelante. La conductora, conocida por su habilidad mediática, parece tener la ventaja en esta guerra de declaraciones, mientras que Méndez termina llorando en televisión.