Se comienzan a batir las claras de huevo con una pizca de azúcar, mientras se alcanza el punto hilo con el almíbar.
La mezcla de claras y azúcar se bate a máxima velocidad hasta obtener un merengue brillante y firme.
Se comienzan a batir las claras de huevo con una pizca de azúcar, mientras se alcanza el punto hilo con el almíbar.
La mezcla de claras y azúcar se bate a máxima velocidad hasta obtener un merengue brillante y firme.