Se plantea la controversia sobre la nacionalidad del árbitro de la final del Mundial 2026, siendo de la misma nacionalidad que el presidente de la UEFA.
Se considera que esta situación debe evitarse para prevenir suspicacias, al igual que jugar la final a las 3 de la tarde en condiciones climáticas adversas.
Se aclara que esto no implica una conspiración de la FIFA para que Argentina perdiera, sino una falta de previsión en la organización.