La muerte de Abdel Haramin Farik bajo custodia policial en Bologna ha generado una profunda polémica en Italia. A pesar de que se alega que se siguieron los protocolos y que el personal médico intervino, las imágenes y el resultado final han sembrado dudas.
La situación provocó una manifestación en Bologna en solidaridad con la familia, que reclama justicia. La fiscalía se encuentra investigando los hechos, mientras que la derecha defiende la actuación policial y la oposición critica la posibilidad de que una persona muera bajo custodia del Estado. La reciente ley de legítima defensa añade complejidad al caso.