Se relata la historia de los hermanos Patronelli y su participación en el Dakar, con un fuerte componente de crítica hacia la gestión de Cristina Kirchner y su Secretaría de Deportes.
Según el relato, los Patronelli habrían sido obligados por la Secretaría de Deportes a llevar el cuatriciclo para que Cristina Kirchner se llevara los laureles. Se expresa indignación por esta situación, calificando la gestión como "apretadora" y mencionando presiones a empresarios.
Se destaca la proeza de los Patronelli al ganar el Dakar, contrastando con la percepción de que se les habría negado el reconocimiento por no ser afines al kirchnerismo. Se denuncia que el kirchnerismo utilizaba estas situaciones para obtener rédito político.