Se detalla la cronología de los hechos relacionados con el secuestro y asesinato de Salustro en 1972. La banda responsable fue capturada y sentenciada, pero liberada por Héctor Campora, lo que permitió la comisión de nuevos crímenes.
Posteriormente, varios de los implicados desaparecieron durante la dictadura militar, y sus familias recibieron indemnizaciones durante el gobierno kirchnerista. Se describe la complejidad y crudeza de esta historia, marcada por la impunidad y la reinterpretación de los hechos según el relato político.