La escalada militar en Medio Oriente ha generado una nueva crisis: la del agua. Los bombardeos amenazan la infraestructura de plantas potabilizadoras y de generación de energía eléctrica, vitales para las principales ciudades de la región.
Un ataque a plantas clave en Arabia Saudita podría provocar la evacuación masiva de capitales como Riad. La región se encuentra en una carrera contrarreloj para construir mega reservas estratégicas y evitar un colapso total ante la amenaza de un conflicto extendido.