Se transmite un mensaje de esperanza dirigido a personas que enfrentan patologías, pruebas y luchas, asegurando que Dios es el "Dios de todo lo imposible", que va más allá de la lógica y el razonamiento humano, trayendo lo sobrenatural.
Se enfatiza que no hay imposibles para Aquel a quien se predica. Ya sea un problema familiar, adicciones o cualquier otra dificultad, se afirma que mediante el poder de la oración y la palabra profética, las cosas pueden comenzar a cambiar.