Se analiza un posteo de Messi en Instagram tras una final, donde expresa dolor, orgullo y felicita a España. Se destaca que muchos argentinos también lo hicieron, priorizando el reconocimiento al rival antes que la autocrítica.
Se debate si esta actitud responde a una "arrogancia" adjudicada a los argentinos o a la intensidad. Se sugiere que el mundo preferiría que los argentinos miren hacia afuera antes que hacia adentro, y que la autopercepción de ser un país arrogante tiene algo de verdad.