Un legislador australiano interrumpió una entrevista televisiva al gritarle a su perro que se encontraba fuera de cámara. El incidente ocurrió durante una transmisión en vivo y el político pidió disculpas inmediatamente después del suceso.
El hecho generó comentarios sobre la naturalización de la presencia de mascotas en eventos públicos y profesionales. La conductora del programa también se mostró sorprendida por la interrupción.