Jesús enseñó que los que no obedecen son insensatos. Mateo 7 compara a quien escucha su enseñanza y la sigue con un hombre sabio, y a quien la oye pero no la obedece con uno necio.
Filipenses 2:12 subraya la importancia de ocuparse de la salvación con temor y temblor, lo que implica obediencia. La obediencia es presentada como una señal de sabiduría y un acto necesario para la salvación.