En Jujuy, la tercera generación de orfebres se mantiene viva de la mano de Matías Ceballos, quien ha continuado la tradición familiar en la orfebrería. A pesar de la juventud de Matías, lleva cinco años dedicándose a este oficio, creando piezas únicas de joyería en plata y oro.
Matías destaca la importancia de transmitir la cultura jujeña a través de sus creaciones, diferenciándose de la joyería industrializada. Sus piezas buscan conectar con las emociones de quienes las adquieren, y ha logrado enviar sus creaciones a diversas provincias e incluso a otros países.
Junto a su hermano, Matías fundó un taller escuela en el norte del país, ofreciendo cursos para enseñar el oficio de la joyería artesanal. La demanda de estos cursos demuestra el interés de la gente por aprender manualidades y desconectarse de la rutina.
El orfebre trabaja metales como la plata y el oro, especializándose en el engaste de piedras y la creación de piezas con temáticas inspiradas en la vid y los viñedos. También ha recibido reconocimientos, como una rosa de plata para el Instituto Minca.