Se comparan las finales perdidas por Argentina en Italia 90 y en el Mundial 2026, destacando similitudes como las lágrimas de los capitanes, Diego Maradona y Lionel Messi, y la expulsión de jugadores clave.
Ambos partidos terminaron con el mismo resultado y la sensación de que el resto del mundo jugaba en contra del equipo argentino.
Se recuerda el polémico penal cobrado por Codesal en 1990 y el gol de España en 2026, así como la similaridad en el estado físico de los jugadores en ambas finales.