Irán denunció formalmente los recientes ataques contra infraestructura civil, calificándolos como violaciones flagrantes del derecho internacional. El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Ismael Vaguey, exigió un pronunciamiento explícito del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) y de la comunidad internacional.
Las ofensivas contra centros médicos, puentes e instalaciones nucleares en construcción representan un "daño directo a la conciencia colectiva" y una "afrenta a los principios de no proliferación", enfatizó Vaguey. Irán se encuentra evaluando propuestas de mediación diplomática, aunque mantiene reservas sobre los detalles.
Sin embargo, el gobierno iraní lanzó una dura advertencia ante una eventual invasión terrestre por parte de Estados Unidos, asegurando que las fuerzas estadounidenses enfrentarían "graves consecuencias". Irán continuará utilizando la defensa militar, la diplomacia y otras herramientas para salvaguardar sus intereses nacionales.